14 de agosto de 2017

Céret, Picasso, la idiosincrasia francesa y la bandera catalana (Pir4)

La noche anterior -domingo- llegamos a Céret, donde una compa de trabajo nos había amablemente dejado su casa para pasar dos días. Las llaves las tiene Paul, un inglés que regenta un Bed & Breakfast (hotel sencillo con desayuno) "al otro lado del arco". Paul y su mujer decidieron hace doce años que su vida en el Reino Unido era demasiado frenética y que no estaban viendo crecer a sus cuatro hijos, así que compraron una casona en la Place du Picasso y en ella tienen hoy 5-6 habitaciones para alquilar. Nos la enseña y cuando señalo que parece tener cierta grandiosidad, Paul dice que fue la casa de la curia, y que cuenta la leyenda que había túneles -hoy tabicados, maldita sea!- que salían de allí a alguna otra parte del pueblo.

Viene con nosotros a enseñarnos la casa, que es la típica de pueblo, en una calle estrecha, pintada de blanco y con contraventanas azul marino. La parte de abajo es una sala que hace las veces de recibidor, lavandería, almacén... vamos, una bajera. En el primer piso está el salón-cocina, en el segundo, un dormitorio con baño, y arriba del todo, el ático con mezzanine, con techos inclinados y mucho encanto. Hay una pequeña negociación sobre dónde vamos a dormir, y aunque el ático nos encanta, hay solo una salle de bain de las de ducha y lavabo, pero si quieres ir al baño a medianoche, habría que bajar. Decidimos quedarnos en la habitación blanca, todo provenzal, de la primera planta, y de hecho dormimos los tres en la misma cama, porque Mini ni de casualidad sube por esas escaleras oscuras al ático.





Plazas de Céret

Picasso a Céret
Pero antes de dormir salimos a cenar y nos damos un paseo por el pueblo.  Cenamos en una plaza muy agradable, donde Mini hace fotos a las gotas de agua del chorro de la fuente. Ya es de noche. Céret es el típico pueblo francés de piedra lleno de plazoletas con fuentes, que a su vez están hasta arriba de cafés y restaurantes. Aquí vivieron muchos artistas, y de hecho las plazas y calles conservan los nombres: el más famoso Pablo Picasso, a principios del SXX, y Braque, pero también visitaron Modigliani, Matisse, y otros. Tiene un importante Museo de Arte Moderno, que al final nos dejamos sin visitar por falta de tiempo. 


Al día siguiente, lunes, salimos a intentar hacernos con unos croissants de desayuno: "Desolé, no nos quedan ya", dicen en la boulangerie de abajo mientras señalan el reloj... A ver, que no es pronto, igual son las 11 pero ya terminados? Lo mismo en la siguiente, pero por fin hay en un pequeño supermercado que nos cuesta un dolor encontrar. Porque el centro de Ceret, el Céret turístico está lleno de galerías de arte, tiendas de vino, y agencias de venta de propiedades. Y cafés y heladerías. Pero no tiendas de comida, para qué? Cuando esto pasa en un sitio, en mi opinión algo va mal, y es momento de disfrutarlo, y marcharse, merci beaucoup. Claro que hay gente, como mi compa, que compró allí "como inversión". La señora del super nos pone los croissants con la mano en la bolsa de papel (y al día siguiente, en otro sitio también): yo alucino, la gentrificación, entonces, no ha llegado tan lejos... no me puedo imaginar en el Reino Unido a nadie haciendo eso. Claro que el finde pasado vi dos pelis francesas ("Elle" de Verhoeven con Isabelle Huppert y "Nubes de Sils Maria" de Assayas con Juliette Binoche) y mi conclusión es que... están locos estos franceses.


Volvemos al salón soleado a desayunar y a prepararnos porque hoy toca playa! Así que pasamos el día recorriendo la costa desde Argelés-sur-Mer, bajando por Colliuore, donde murió Machado, Port Vendres, Banyuls-sur-mer y Cerberé, el último pueblo antes de cruzar la frontera a Port-Bou. La primera playa es enorme y el agua está refrescante, nos damos un buen baño. Pero el pueblo es decepcionante, bueno... es que había olvidado lo que es la playa española, llena de gente, de coches, de chiringuitos... así es Argeles. Los otros pueblos tienen playas más bien mediocres y siento un pang de nostalgia de las playas griegas (aunque mis amigos griegos han dicho que hasta este verano Grecia estaba hasta arriba). En la última Mini y el Peda alquilan un pedalú, que hoy en día vienen con tobogán incluido, del que Mini se tira 534 veces.


A la vuelta a Céret, cenamos en una de esas plazas encantadoras, esta vez en el lateral de la iglesia. La camarera es hija de españoles y la "parrillada catalana" es irrisoria: sinceramente, el concepto "parrillada" está asociado en mi mente con algo un poco más generoso. Eso sí, en Céret, como en toda esta zona de Francia que hemos visitado, todo es catalán, hay muchas banderas, e incluso una tienda de souvenirs catalanes (pienso en "El Mañico", las tiendas de adoquines del Pilar y demás quincalla en Vetusta). Tengo una animada conversación (claro que esto fue a la mañana siguiente), con el que regenta la tienda. El caso es que yo siempre pensaba que en la bandera de Calaluña las barras era verticales, por aquella leyenda que me contaba la Yaya: San Jorge, tras derrotar al dragón, mete la mano en la herida de este y con la sangre hace las barras rojas sobre una bandera blanca, a la vez que dice esto:


Seguro que estoy equivocada porque hemos visto mil banderas catalanas estos días (esteladas y no), y siempre son horizontales. De todas formas, se lo comento al vendedor, que no tenía ni idea, y al que imagino llamando a su proveedor que le cambien todos esos bolsos, banderas y posapapeles horizontales. Ah, y delantales con burros, y barratinas, y...















3 comentarios:

  1. Bajera ?
    Me ha encantado el palabro.
    En la bajera estaban las dos bicicletas antiguas.
    Nos refugiamos de la lluvia en la bajera de la casa. Tenía un techo alto.
    Aquella familia de gatos llevaba varias generaciones veraneando en una bajera.
    Comprobado.
    El palabro se mueve bien.

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  2. Ay que me parto DRIVEr... "bajera" no era Una palabra en mi paleta hasta q llegué a NAvarra... El caso es q Ahora no sé cómo nombraría ese comcepto... Cómo lo hacía antes? Fascinante estos localismos... Ppr ej yo antes decia "judias verdes" y desde el Peda sigo "vainas", o el Otto dis dije "pavía" y Una Amiga de Madrid no entendió...

    Y mejor no resucitemos el tubalé... Te acuerdas?

    Pero le has pillado titalmente el.eapiritu a "bajera"

    Hugs

    Di

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  3. Además veo que es una palabra "transgramatical" pues pasa de sustantivo a adjetivo con natural alegrīa.
    La bajera de la casa de pueblo. Sustantivo.
    La sábana bajera. Adjetivo.
    ...
    Y ya puestos le damos la bienvenida a los "sustantivos colisionados".
    Ejemplo, querencia. Sustantivo originado por el choque frontal del verbo querer y el sustantivo tendencia.
    De querer más tendencia, surge querencia.
    Alucinante la cantidad de matices que los palabros (palabra eufónica con carácter propio) nos regalan.

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