13 de febrero de 2017

"V" de Vendetta: Las ideas son a prueba de balas

25 divagues
Este finde he visto dos pelcíulas que me han dejado ambas con cierta ansiedad, por no hablar de pánico abierto. Por diferentes razones, una porque lo que una sabe, se ve simplemente confirmado, y otra porque lo que una está viendo en los periódicos  a diario fue ya dibujado como una distopía en 1989. 


La primera peli es "The men who stare at goats" ("Los hombres que miraban fijamente a las cabras"), dirigida en 2009 por Grant Heslov y basada en un libro de Jon Ronson del mismo título (pronto inciaré una serie de divagues sobre otro libro de este periodista "The psychopath test", que terminé en Noviembre pero que no he podido aún publicarL el divague ha tomado vida propia y se ha convertido en serie). Pero divago, decía que Ronson hace investigaciones y luego escribe artículos y libros, y la investigación que inspiró este libro da mucho miedo. Y eso que durante la peli te ríes mucho: pero es risa histérica. 


"Por lo que una sabe, y ve confirmado" hace referencia a mi escepticismo con los millitares, el mundo militar. Más que escepticismo, antipatía y aversión, dejémoslo claro. Una es de las que piensa que "inteligencia militar" es un oxímoron, pero es que los datos que aporta Ronson van más allá de lo que nunca pudiera haberse imaginado: resulta que en 1972, un militar llamado Bill Django tuvo una visión en Vietnam que le llevó a meterse en el movimiento "New Age" y a desarrollar un ejército sin violencia para de todas maneras conseguir dominar el mundo. Los soldados de este cuerpo ("guerreros psíquicos") altamente especializado llevaban el pelo largo, bailaban, tomaban LSD, corrían hacia las paredes con la esperanza de atravesarlas (dándose grandes tortazos, ni que decir tiene), y creían que, mirando a las cabras muy concentrados durante un tiempo, la cabra moriría de un ataque al corazón fulminante. Tenían un "Laboratorio de cabras" en Fort Bragg, California, donde se entrenaban en esto. En mirar a cabras para matarlas: en serio. Y más cosas, por ejemplo si uno te da "el toque de la muerte" (un toquecito cualquiera), el tocado sabe que significa que morirá, pero cuándo? No como las cabras, sino en un año o 30, o lo que sea. Todo así y además  todo apoyado por Ronald Reagan, que parece que estaba mucho por todo lo paranormal (gran amigo de Thatcher, no? y Nancy parece que le daba a la astrología). 



La segunda es "V" de Vendetta. Es una peli de 2005 dirigida por James McTeigue y escrita por los guionistas de Matrix, los hermanos (ahora hermanas, porque son trans) Wachowski. Pero lo importante es que están basados en los tebeos (también llamados cómics -pero sigo en mi campaña contra mi anglicismo crónico y secular-, o mejor novela gráfica)  británicos de 1988, dibujados por David Lloyd y escritos por Alan Moore


Un párrafo sobre Alan Moore, al que no he leído aún. Hace unos meses escuché un programa de radio en el que exploraban la obra de Moore, autor de esta y otra obras como "Watchmen" y "From Hell". Lo de elevar el nombre a "novela gráfica" es porque, según los ponentes del debate de la radio, lo de Moore es literatura con mayúsculas, y en concreto "Watchmen" es un clásico de la literatura, no solo del mundo del tebeo (o cómic). Así que lo tengo en mi lista para leer este año, y os lo divagaré como esta mandado.

Pero la razón por la que quedé en un grado de semi-estupor ayer, al terminar la peli, es por lo terroríficamente actual que resulta. Una novela de casi treinta años, una peli de más de diez, y cuando se crearon ambas obras, estoy segura de que se pensaba en este mundo como Orwell pensaba en "1984" o Ridley Scoot en "Blade Runner"... una novela de dudas y terror sobre un hipotético futuro improbable. Pero al verla, una no puede dejar de pensar en el mundo que tal vez nos está cayendo con el Brexit,Trump... y lo que venga.


"V" de Vendetta habla de una sociedad futura distópica en el Reino Unido en el que un régimen fascista está dominando el país policialmente, tras haber terminado con sus oponentes en "centros de detención".  De antemano, pido disculpas a los divagantes que no lean en inglés, porque voy a incluir un montón de citas del libro (adaptadas en la peli) en el idioma original, como suelo hacer. Son frases de aquellas de subrayar y, si va con tu manera de entender el mundo, tal vez forrarte las paredes con ellas. 

"V" es un anarquista revolucionario al que nunca vemos la cara, ya que lleva una máscara de Guy Fawkes. Alguien se acuerda del aquel divague del Pleistoceno sobre Fawkes? El católico que intentó volar el parlamento británico y que se ha convertido en el símbolo del anarquismo postmoderno. 

Durante la novela sabemos muy poco de quien es V, y de hecho, sus reflexiones acerca de la máscara están por toda la novela/película. Porque resulta que no importa quien seas, lo que importa es que haya un número como tú.. y vaya si los hay...
By Source, Fair use

“Evey Hammond: Who are you?
V: Who? Who is but the form following the function of what and what I am is a man in a mask.
EH: Well I can see that.
V: Of course you can. I'm not questioning your powers of observation I'm merely remarking upon the paradox of asking a masked man who he is” 

“You wear a mask for so long, you forget who you were beneath it.” 

“Who? Who is but the form following the function of what, and what I am is a man in a mask.” 



Esta es una de las primeras conversaciones que V tiene con Evey, la chica que acaba siguiendo sus pasos; a través de sus conversaciones es donde conocemos gran parte de la ideología de V, que habla del poder de la gente, de los muchos, poder que les ha sido arrebatado por los pocos (suena este discurso de algo?):

“People shouldn't be afraid of their government. Governments should be afraid of their people.” 

“Since mankind's dawn, a handful of oppressors have accepted the responsibility over our lives that we should have accepted for ourselves. By doing so, they took our power. By doing nothing, we gave it away. We've seen where their way leads, through camps and wars, towards the slaughterhouse.” 

“It does not do to rely too much on silent majorities, Evey, for silence is a fragile thing, one loud noise, and its gone. But the people are so cowed and disorganised. A few might take the opportunity to protest, but it'll just be a voice crying in the wildernessNoise is relative to the silence preceding it. The more absolute the hush, the more shocking the thunderclap. Our masters have not heard the people's voice for generations, Evey and it is much, much louder than they care to remember.” 

V va asesinando a los líderes del partido fascista que domina el UK. Vive en un subterráneo con arcos, como debajo de las vías con las paredes forradas de libros, con un piano de cola y otros elementos que nos lleva a deducir que es un tipo leído y culto. 

Luego sabemos que V es el único superviviente de un experiemnto donde, en uno de aquellos campos de detención se probó un virus contra disidentes. Estaba en la habitación cinco (en números romanos, claro) y está claro, tras lo que pasó en aquel lugar, que lo suyo es una venganza, que suena mucho mejor en italiano: Vendetta. Y este el el discurso de la filmación que logra colar vía la BBC de la distopía a todas las casas del país donde las familias ven las noticias:

“Good evening, London. I would introduce myself, but truth to tell, I do not have a name. You can call me “V”. Since mankind’s dawn, a handful of oppressors have accepted the responsibility over our lives that we should have accepted for ourselves. By doing so, they took our power. By doing nothing, we gave it away. We’ve seen where their way leads, through camps and wars, towards the slaughterhouse. In anarchy, there is another way. With anarchy, from rubble comes new life, hope reinstated. They say anarchy’s dead, but see…reports of my death were…exaggerated. Tomorrow, Downing Street will be destroyed, the Head reduced to ruins, an end to what has gone before. Tonight, you must choose what comes next. Lives of our own, or a return to chains. Choose carefully. And so, adieu.” 

No hicimos nada, y vinieron a por nosotros. V cree en el poder de las ideas que, transformadas en acción, pueden cambiar el mundo:

 “Behind this mask there is more than just flesh. Beneath this mask there is an idea... and ideas are bulletproof.

We are told to remember the idea and not the man. Because a man can fail. He can be caught, he can be killed and forgotten. But 400 years later, an idea can still change the world. I have witnessed first-hand the power of ideas. I've seen people kill in the name of them. But you cannot kiss an idea... cannot touch it or hold it. Ideas do not bleed. They do not feel pain. They do not love. And it is not an idea that I miss. It is a man. A man that made me remember the 5th of November. A man that I will never forget.” 

Este párrafo es particularmente atroz: en el pasado teníamos libertad para objetar ante las atrocidades, pero ahora que solo hay censura, a quién culpar? Simplemente mira en el espejo: los culpables somos todos, movidos por el miedo:

 “Because while the truncheon may be used in lieu of conversation, words will always retain their power. Words offer the means to meaning, and for those who will listen, the enunciation of truth. And the truth is, there is something terribly wrong with this country, isn't there? Cruelty and injustice, intolerance and oppression. And where once you had the freedom to object, to think and speak as you saw fit, you now have censors and systems of surveillance coercing your conformity and soliciting your submission. How did this happen? Who's to blame? Well certainly there are those more responsible than others, and they will be held accountable, but again truth be told, if you're looking for the guilty, you need only look into a mirror. I know why you did it. I know you were afraid. Who wouldn't be? War, terror, disease. There were a myriad of problems which conspired to corrupt your reason and rob you of your common sense. ”

Todos, los más afectados por las posibles consecuencias, los que entendían menos (esto también, suena de algo?):

“Affected most, they understand the least...” 

Y tiene claro que el miedo es el motor del desastre, y la razón por la que el país ha acabado convirtiéndose en un estado totalitario:

“Happiness is the most insidious prison of all.”

“Love your rage, not your cage.”

“I didn't put you in a prison, Evey. I just showed you the bars.”

Alan Moore odió la adaptación del cine de su obra, que era "específicamente sobre fascismo y anarquía. Esas palabras, fascismo y anarquía no aparecen en al película. La han transformado en una fábula de la América de Bush, gente que tiene miedo de hacer una sátira política en su propio país". 

 “E: All this riot and uproar, V... is this Anarchy? Is this the Land of Do-As-You-Please?
  V: No. This is only the land of take-what-you-want. Anarchy means "without leaders", not "without order". With anarchy comes an age or ordnung, of true order, which is to say voluntary order... this age of ordung will begin when the mad and incoherent cycle of verwirrung that these bulletins reveal has run its course... This is not anarchy, Eve. This is chaos.”

Desde la pelicula, la máscara de Guy Fawkes se ha convertido en un icono de la cultura popular para representar la respuesta de la gente anónima en contra de la "casta", de hecho "Anonymous", el grupo de activistas y hackers de internet que comenzaron con capmañas enc ontra de la Cienciología y que en público usan la famosa máscara de Fawkes.. o de V.

Tengo que leer la novela gráfica, pero pese a las protestas de Moore sobre la película, creo que cumple su función de remover, y si la gente se va con una idea ya vale. Y esta sería: haz, o los otros harán por ti 

8 de febrero de 2017

"2666" de Roberto Bolaño: No hay vuelta atrás

5 divagues
"Un oasis de horror enmedio de un desierto de aburrimiento"
Charles Baudelaire
(epígrafe de "2666")




El día de Nochebuena en Vetusta, perdida en el subterráneo de una librería, uno de esos momentos maravillosos de vacaciones. Perdida de mis compinches, los tres, cada uno por su lado. Por fin nos reencontramos, y compartimos el botín: Mini presenta "Poesía Espaniola para ninios" (me encanta que le guste la poesía, a mí a su edad me hacían memorizar muchas), que incluye poemas de ALberti, Fuertes, García Lorca, populares..."Entrevistas breves con hombres repugnantes" de David Foster Wallace para el Naúfrago Ro es el mío, y el Peda nos aparece con "2666", la novela póstuma de Roberto Bolanio, el chileno que nos enamoró hace anios con "Los detectives salvajes". En serio? Hacía tiempo que le tenía ganas. Lo peso: fácil más de un kilo y medio. Cómo lo vamos a llevar, malditos aviones? Te das cuenta de cómo van las maletas?

El día de Navidad, inopinadamente, meto un dedido del pie en la piscina. Sin ninguna intención de baniarme, eso está clarísimo, "yo soy quería probar" ("prueban esto, prueban aquello, aprendan de Warren, al que nunca le han podido probar nada!"-disculpen la broma solo-para-iniciados): hojeo las primeras páginas, sin saber que, desde allí, me voy a tirar al agua, al principio voy a tener algo de frío (al fin y al cabo, es el día de Navidad), voy a preguntar por ahí si hay toalla, pero al final voy a seguir nadadando... hasta nada menos que el final. Increíble. 


Pero han pasado bastantes cosas raras durante este lectura: en primer lugar, esta novela ha convertido a una lectora lenta en una Correcaminos o tal vez Speedy Gonzáles de las páginas-qué apropiados ambos personajes, uno por su hábitat desierto, otro por México.  Un libro de 1216 páginas leído en 36 días: termino el 30 de Enero. El que haya tenido el libro entre sus manos, entenderá además porqué esto es, además, físicamente un gesta (de la emocional hablaremos luego): no es un "portable", imposible sacarlo de casa en el fondo del bolso, este libro pide una dedicación espacial como pocos. Y la experiencia de leer "2666" en horizontal (mi estado basal lector) es dolorosa, y no metafóricamente. Pasado un rato, te quitas el tocho del pecho y notas cierto dolor precordial, que no te preocupa porque ahí a tu lado has dejado el ladrillo.

Practicalidades aparte, pasemos este párrafo aburrido que se puede encontrar en cualquier web cuanto antes: el libro está dividido en cinco partes, y es una "novela río": cada parte es independiente, pero tienen algo en común, como los afluentes, de ahí lo de río, lo pillan? Bolanio estaba ya muy enfermo cuando lo escribía, y su deseo fue que se publicara en cinco novelas, para ayudar a sus herederos. Estos, sin embargo, reunidos con el editor de Anagrama tras su muerte decidieron publicarlo como una novela total. Una vez terminado el párrafo aburrido, una confesión: no quería hacer un título de cada una de las partes, sino más bien un divague-haiku. Ya me conoce el divagante fiel, yo soy muy concisa, sucinta diría. Así que no quería el monstruo en el que se está tornando este divague, pero al final, parece que la hidra va a tener cinco cabezas, y que no voy a poder cortar ninguna, sino abrazarlas. Pero divago: yo estaba metiendo un dedito en la piscina congelada:


1. La parte de los críticos
Lo que más me gusta de Bolaño es que su Gran Tema es siempre la Literatura, el proceso de escribir, lo que consume al escritor, lo que supone escribir, de placer y de dolor. Y la primera parte, "La parte de los críticos", nos pone ya en bandeja esta obsesión del autor: se trata de una "novela de campus", donde cuatro críticos literarios europeos se encuentran, unidos por una pasión, la de un escritor de culto medio esotérico alemán llamado Benno Von Archimboldi (gran nombre, por supuesto un seudónimo). Nadie conoce a Archimboldi, nadie le ha visto, pero para sus fieles escribe como los ángeles.

Los cuatro críticos -que durante el capítulo se encuentran y desencuentran en diversas ciudades europeas- quieren, valga la redundancia, encontrar a Archimboldi. Entre tanto, congresos, ponencias, mesas redondas, paseos por calles empedradas de la vieja Europa (en estos días post-brexit, un cierto pang desolado aquí, tras el esternón), hablan por teléfono de madrugada, follan, se enganian, se presentan sin aviso en la ciudad de otro, se sinceran... En un punto deciden volar a México, en concreto al desierto de Sonora, porque en los círculos archimboldianos se comenta que tal vez el viejo alemán, del que ya saben es altísimo, esté por allá. 


Yo, mientras leo esta primera parte, me encuentro al principio confusa: de momento no me arrebata, y me impaciento porque yo lo que quiero es que salgan Belano y Lima y todo el movimiento del realismo vsceral si es necesario. Dónde está mi Bolanio? El que escribía cosas como "un amor desesperado, un amor que los anios no podían aplacar, aunque sí volver más indigno, más innoble, más atroz" y que llevan a decisiones monumentales tipo "teníamos que separarnos, nos estábamos devorando". Quién se lo ha llevado? Va a seguir así, correcto, pero sin hacerme saltar mil páginas? (Ingenua, pienso ahora). No seguiré con el Libro Gordo de Petete si no cambia. Recurro a NaN, que me anima a seguir, "lee un poco más y sigues igual, lo dejas".

Continúo, y, vaya, cada vez las "fulguraciones" bolanianas empiezan a iluminar más mi lectura. Aunque no estoy en trance por los críticos y sus aventuras de académicos privilegiados, en otro planeta, empiezo a interesarme por su búsqueda: Archimboldi, yo también quiero ahora encontrarte.

"Para ella la lectura estaba relacionada directamente con el placer y no directamente con el conocimiento o con los enigmas o con las construcciones y laberintos verbales como creían Morini, Espinoza y Petellier"


él, como Schwob en Samoa, ya había iniciado un viaje, un viaje que no era alrededor del sepulcro de un valiente sino alrededor de una resignación, una experiencia en cierto sentido nueva, pues esta resignación nón no era lo que conmúnmente se llama resignación, ni siquiera paciencia o conformidad, sino más bien un estado de mansedumbre, una humildad exquisita e incomprensible que lo hacía llorar sin que viniera a cuento (…) como un árbol que se quema en el horizonte sin saber que se está quemando”.


2. La parte de Amalfitano
Cuando la primera parte termina, te deja tirada en el norte de México, desierto de Sonora, en la zona fronteriza con los EE.UU. Qué momento de mayor actualidad, Roberto, quién te iba  a decir que habría lectores en 2017 que combinaban la lectura de tu novela con las noticias de la construcción de un muro en esa zona frontera, en ese territorio comanche donde mayoritariamente transcurre la acción de "2666"?

No importa quién es Amalfitano, ni su hija, ni la madre que les abandonó para visitar a Leopoldo María Panero en el manicomio de Mongragón, flechada de amor por su poesía. Lo que me importa conservar es, por ejemplo, esta reflexión de Amalfitano sobre los gustos literarios de los pusilánimes:

“Escogía La Metamorfosis en lugar de El Proceso, escogía Bartleby en lugar de Moby Dick, escogía Un corazón simple en lugar de Bouvard y Pécuchet, y Un cuento de Navidad en lugar de Historia de dos ciudades o de El Club Pickwick. Qué triste paradoja, pensó Amalfitano. Ya ni los farmacéuticos ilustrados se atreven con las grandes obras, imperfectas, torrenciales, las que abren camino en lo desconocido. Escogen los ejercicios perfectos de los grandes maestros. O lo que es lo mismo: quieren ver a los grandes maestros en sesiones de esgrima de entrenamiento, pero no quieren saber nada de los combates de verdad, en donde los grandes maestros luchan contra aquello, ese aquello que nos atemoriza a todos, ese aquello que acoquina y encacha, y hay sangre y heridas mortales y fetidez”. (p. 289)

“Estas ideas o estas sensaciones o estos desvaríos, por otra parte, tenían su lado satisfactorio. Convertían el dolor de los otros en la memoria de uno. Convertía el dolor, que es largo y natural y que siempre vence, en memoria particular, que es humana y breve y que siempre se escabulle. Convertía un relato bárbaro de injusticias y abusos, un ulular incoherente sin principio ni fin, en una historia bien estructurada en donde siempre cabía la posibilidad de suicidarse. Convertía la fuga en libertad, incluso si la libertad sólo servía para seguir huyendo. Convertía el caos en orden, aunque fuera al precio de lo que comúnmente se conoce como cordura” (p261)

O esta otra, me ha hecho sonreir... "Me encanta la palabra follar, qué bonito hablan los españoles" (p. 445)

3. La parte de Fate

Fate es un periodista negro que vive en EE.UU. y comienza entrevistando en la desolación de Detroit a un ex-miembro de los Panteras Negras. Esta reflexión política me puso en pie:

"Lo inútil se impone no como calidad de vida sino como moda o distintivo de clase, y tanto la moda como los distintivos de clase necesitan admiración, pleitesía. Por supuesto, las modas tienen una esperanza de vida corta (...), y después pasan por todas las etapas de la degradación. El distintivo de clase, sin embargo, solo se pudre cuando se pudre el cadáver que lo llevaba encima.", y "mi casa tenía clase y la suya solo tenía estilo"


Fate viaja al desierto de Sonora a cubrir un combate de boxeo, y esta parte, tal vez mi favorita, valdría la pena aunque solo fuera por esta imagen:
"El masajista  (..) es un tipo ciego que se pasa todo el día (...) tirado en el suelo de su habitación leyendo libros en el idioma de los ciegos, (..) Braille. Fate se imaginó al masajista leyendo en una habitación completamente a oscuras y tuvo un ligero estremecimiento. Debe ser algo parecido a la felicidad, pensó".

Se acaba la parte tres y te das cuenta que lo que es común a las dos últimas es una nube negra que se ha instalado en el cielo. Hay una amenaza ominosa, hay bandadas de pájaros enloquecidos, hay inquietud... todo ello entre líneas.
 

4. "La parte de los crímenes"
Y nos metemos entonces en la página 475, cuando empieza "La parte de los crímenes", capítulo que termina en la página 861. Casi 400 páginas de capítulo. Y aquí es cuando de verdad me meto en la montania rusa. 

Bolaño parece que se obsesionó con una historia real, la de los asesinatos de mujeres que comenzaron en 1993 en Ciudad Juárez (llamada aquí Santa Teresa, el lugar de frontera al que me vengo refiriendo). Leyó todo lo que había que leer, llamó a policías, periodistas... y siguió sin respuestas sobre por qué la friolera de más de 700 mujeres fueron salvajemente violadas y asesinadas en Ciudad Juárez, durante casi 20 años. Las víctimas eran casi siempre trabajadoras de las "maquiladoras", fábricas estadounidenses en la zona de frontera, a las que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994 entre México, EE.UU. y Canadá ayudó a proliferar. Aquí llegaban mujeres de todo el país, muchas chicas solas de zonas rurales empobrecidas. (Nota: Desde la frase anterior tengo un conflicto conmigo misma sobre qué tiempo verbal utilizar, solo pasado no, tristemente). En las maquiladoras las trabajadoras cobra(ba)n un sexto de lo que se cobraría en el país de origen. Las condiciones laborales eran (son) pésimas, y también las físicas: llegar al trabajo suponía (supone) a menudo ir caminando por caminos no pavimentados y sin iluminación. Estas mujeres, dentro de su pobreza, en el fondo estaban (están) retando a una sociedad tan machista como la mexicana: son independientes dentro de la precariedad extrema, y eso al machista, no. Además, en la frontera también tenemos el factor último para enturbiar y paralizar: el tráfico de la droga, las mafias, la corrupción policial y política. Un caldo de cultivo para la mejor novela de terror, solo que esto no es solo una novela. 

"Aquí casi todas las mujeres tienen trabajo. Un trabajo mal pagado y explotado, con horarios de miedo y sin garantías sindicales, pero trabajo al fin y al cabo, lo que para muchas mujeres llegadas de Oaxaca o de Zacatecas es una bendición" (p. 771)

Así que comienzo por la citada página 474 a leer la parte de los crímenes. La nube negra que ya nos había pintado Bolanio indirectamente en los otros dos capítulos, donde un profe de la uni (Amalfitano) teme por su hija, y un periodista negro (Fate) que esta de paso se empieza a interesar por un tema que parece aceptado como una plaga contra la que nada hay que hacer, cubre ya todo. Una chica trabajadora de una maquiladora aparece muerta tirada en un barranco, se describe su aspecto físico, la ropa que lleva, y los datos gores de lo que queda claro ha sido tortura y violación, anal y vaginal. La descripción, de estilo periodístico, termina con "la investigación no llegó a nada y el caso se cerró".

Tras el primer cadáver nos presentan a algunos de los actores secundarios -el principal está claro que son los crímenes- del capítulo: unos cuantos policías judiciales que investigan los casos, la psiquiatra jefe de un hospital, que se lía con un poli (el sino de l@s psiquiatras en el cine/literatura, follar con pacientes, polis, quien sea), una política del DF cuya amiga desparece, una abogada de un sospechoso que finalmente acaba en la cárcel... leyendo estas historias te vas haciendo idea del mundo que es Ciudad Juárez, fuera de los asesinatos, donde queda claro que es una ciudad sin ley. 

Pero son solo un par de páginas de presentación del actor de reparto: en un momento ahí tienes, otro asesinato, con todo detalle. Bolaño nos da de nuevo el nombre de la mujer, su descripción detallada, circunstancias, detalles gore, violación vaginal y anal, y el caso se cerró. Sigues avanzando en la lectura, intercalando las investigaciones y relaciones entre los distintos investigadores. Más muertas, con exhaustivas descripciones (si es que están reconocibles, no siempre, uno de ellos es tan bestia que un policía comenta que "aunque, claro, para hacer eso había que estar muy taras bulba" (p.624))  pero lo que es una constante es :"no se encontraron más pruebas, el caso se cerró", "nadie reclamó a la víctima, el caso se cerró". Supones que los asesinatos teminarán en un punto: pero llevas 100 páginas de esta cadencia. Cien. 



En ese momento, le pregunto a Nan. Qué pasa con los asesinatos? Nan dice que se tuvo que forzar para terminar con esa parte. Yo sigo leyendo, en estado de perplejidad, porque llevo ya 150, 200 páginas de muertes sin descanso, llevo todo eso de mujeres con distintos nombres y apellidos, con las caras desfiguradas, algunas irreconocibles, torturadas y violadas, y algo de investigación (incluyendo un tío que se mea en las iglesias). En ese momento cojo así, a ojo, otras 100 o 150 páginas, y miro de reojo porque simplemente no puedo creerme que Bolanio se vaya a pegar las 400 páginas de los crímenes describiendo hasta la saciedad, repitiendo hasta la naúsea lo mismo: la crónica de un periódico local del descubrimiento de un cadáver tras otro. En un punto habrá dejado claro su punto, valga la redundancia, me digo. Para mi sorpresa: sí, 200 páginas más adelante y la novela parece tener una estructura similar: tal vez cuando vaya por la página 750 sabré algo más del affair del poli bueno con la siquaitra, pero lo que parece claro es que se siguen matando mujeres con el mismo patrón, y que Bolanio me lo va a seguir contando. Hasta que no pueda más.
De hecho, leyendo una crítica alguien admitía que no había podido aguantarlo y lo había dejado en este punto. Una conocida tampoco pudo soportarlo. Lo cierto es que las descripciones son del infierno, directamente, y es imposible que no te afecten. Pero claro, lo que el lector imagina: te afecta igual que te tocan esas imágenes en el cine pero es que no es solo eso. La regularidad del horror en cantidades industriales consigue mucho más, o al menos algo diferente, que lo sentirá el lector de este divague al que se lo he contado en un par de párrafos. Pero cuesta mucho entenderlo, y de hecho yo no hice hasta la parte de los chistes, que no es un nuevo capítulo, aunque yo la llame así: son tal vez tres páginas para helarte la sangre. Porque como se suele decir, es peor el silencio, la complicidad de los "buenos" que la maldad de los malos. 

Inciso: Yo siempre he tenido mis dudas con los límites del humor. Por supuesto, nunca encarcelaría a nadie por tener pésimo gusto, pero en ciertos contextos yo no haría ciertas bromas. Aunque, como dice la frase, "daría mi vida porque quien quiera, las haga"-claro que, si estoy delante, también tendrán que atenerse a mi comentario, no sere cómplice. En todo caso, lo que siempre digo es que, por encima de lo anterior, el peor pecado de un chiste es no ser gracioso. Y a menudo, hay humor que llamaré "humillante" (del otro, claro, el reírse de uno mismo viene siendo de lo más saludable que hay) que es todo menos gracioso. Bien: inciso hecho. 

Cuando llevas decenas-cientos!- de páginas de asesinatos terribles contra mujeres que no le importan un pepino a nadie, mujeres pobres que han dejado a su familia para ir a ser explotadas laboralmente en una fábrica yanki, mujeres a las que nadie que puede hacerlo se molesta en proteger, entonces Bolaño te hace asistir a una quedada de policías en un bar. Y uno de ellos se arranca y se dedica a contar "chistes de mujeres". Chistes tipo "en cuántas partes se divide el cerebro de una mujer? Pues depende de lo duro que le pegues", o "qué hace una mujer fuera de la cocina? esperar que se seque el suelo", o "cuánto tarda una mujer en morirse tras un disparo en la cabeza? 8 horas, lo que le cuesta a la bala encontrar el cerebro", o "por qué tienen las mujeres una neurona más que los perros? pues para cuando estén limpiando el váter no se beban el agua", o "en qué se parece una mujer a una pelota de squash? en que cuanto más fuerte le pegas, más rápido vuelve". Se pilla el nivel?

Estas bromas duran tres páginas, y su lectura se me hace más dura que todo lo anterior. Es furia lo que siento, y aquí es cuando se me abren los ojos. La sangre, las vísceras, las unias y los dientes de todas las mujeres asesinadas tienen por fin una explicación. No hace falta, como en una vulgar pelicula de misterio yanki, que nos desvelen la cara del sicópata que va matando por su cuenta. Aquí está claro quien mata, y son todos. Como decía antes, mis dudas sobre los límites del humor me visitan de nuevo y me confirmo en que cada uno elige las bromas que hace, los chistes que cuenta, y que ellos te definen, hablan de ti, en lugar de la mujer, el negro, el minusválido, el pobre del que te intentas reír, a costa del que quieres brillar, con tu chiste. Que haga un policía estos chistes, y sus companieros se los rían (sin romperle la cara, que es lo que a mí me llama) ilustra el estado de una sociedad. Explica la misoginia, y lo nada que importan las mujeres. Cuando termino esta parte de los chistes, se me ha ido acumulando una ira de proporciones descomunales. Bolanio ha escrito un libro profundamente feminista, y no un ensayo académico, sino que te lo hace sentir. Rabia y desesperación, pero no la usual, intelectualizándolo; esta está en tus tripas. 



5. "La parte de Archimboldi"
En un estado de descompresión tal te deja este capítulo, que entonces cuando llega el último, "La parte de Archimboldi", alguien se acuerda del escritor de culto que cuatro académicos europeos buscaban denodadamente? No? Pues así me sentía yo en este punto: exhausta mentalmente, aún preocupada, dándole vueltas y vueltas al infierno aquel por el que he pasado los últimos días o par de semanas , y de que aún creo que no he salido. 

Así que no sé si estoy demasiado lista para leer la infancia de un ninio muy alto, y mucho menos para empaparme  con extremo detalle su tiempo como soldado en la Guerra Mundial (nunca he leído novela de guerra, creo, y aquí me aburre inmensamente). Todo lo que quiero hacer es acabar el libro, auqnue luego, contradictoriamente, termino huérfana de él. 

Cuando Archimboldi comienza a escribir (Además, la fama era reductora. Todo lo que iba a parar en la fama y todo lo que procedía de la fama inevitablemente se reducía. Los mensajes de la fama eran primarios. La fama y la literatura eran enemigas irreconciliables” p. 1003), y en particular la descripción de su relación con la Baronesa Von Zumpe ("Una mujer que a pesar de los años conservaba intacta su determinación, una mujer que no se aferraba a los bordes del abismo sino que caía al abismo con curiosidad y elegancia. Una mujer que caía al abismo sentada.), que acaba siendo su editora, hace que recupere mi interés por el ladrillo que cada día pesa más y que he de leer de lado, apoyado en una almohada. Perlas bolañanas las hay por doquier, por poner un ejemplo, Archimboldi y la baronesa están en la habitación del primero en Venecia y en un punto le pide a ella que calle, que si puede oír el silencio. Ella se ríe de semejante idea de escritor, cuando él se va a la ventana y la llama: está empezando a nevar en Venecia. Precioso. Pero luego, te pone de nuevo en tu sitio: “La historia que es una puta sencilla, no tiene momentos determinantes sino que es una proliferación de instantes, de brevedades que compiten entre sí en monstruosidad” (p.1078)

Y cómo terminar el divague sin incluír una cita que me ha apelado como bloguera, como aspirante a escritora menor que un día fui, idea que tuve incluso la clarividencia de abandonar antes de haber leído lo que nos dice Roberto al respecto:

"Pobre mi padre mío. Fui escritor, fui escritor, pero mi indolente cerebro voraz me comía las entrañas. Buitre de mi propio Prometeo o Prometeo de mi propio buitre, un día me di cuenta de que podía llegar a publicar excelentes artículos en las revistas y en los periódicos, e incluso libros que no desmerecían el papel en que estaban impresos. Pero también supe que jamás lograría acercarme o internarme en aquello que llamamos una obra maestra. Me dirá usted que la literatura no consiste únicamente en obras maestras sino que está poblada de obras, así llamadas, menores. Yo también creía eso. La literatura es un vasto bosque y las obras maestras son los lagos, los árboles inmensos o extrañísimos, las elocuentes flores preciosas o las escondidas grutas, pero un bosque también está compuesto por árboles comunes y corrientes, por yerbazales, por charcos, por plantas parásitas, por hongos y por florecillas silvestres. Me equivocaba. Las obras menores, en realidad, no existen. Quiero decir: el autor de una obra menor no se llama fulanito o zutanito. Fulanito y zutanito existen, de eso no cabe duda, y sufren y trabajan y publican en periódicos y revistas y de vez en cuando incluso publican un libro que no desmerece el papel en el que está impreso, pero esos libros o esos artículos, si usted se fija con atención, no están escritos por ellos. (...) Quien en verdad está escribiendo esa obra menor es un escritor secreto que sólo acepta los dictados de una obra maestra.

(...)

Disculpe las metáforas. A veces me excito y me pongo romántico. Pero escuche. Toda obra que no sea una obra maestra es, cómo se lo diría, una pieza de un vasto camuflaje. Usted ha sido soldado, me imagino, y ya sabe a lo que me refiero. Todo libro que no sea una obra maestra es carne de cañón, esforzada infantería, pieza sacrificable dado que reproduce, de múltiples maneras, el esquema de la obra maestra. Cuando comprendí esta verdad dejé de escribir. (...)

Ya sabía que escribir era inútil. O que sólo merecía la pena si uno está dispuesto a escribir una obra maestra. La mayor parte de los escritores se equivocan o juegan. Tal vez equivocarse y jugar sea lo mismo, las dos caras de la misma moneda. En realidad nunca dejamos de ser niños, niños monstruosos llenos de pupas y de varices y de tumores y de manchas en la piel, pero niños al fin y al cabo, es decir nunca dejamos de aferrarnos a la vida puesto que somos vida. También se podría decir: somos teatro, somos música. De igual manera, pocos son los escritores que renuncian. Jugamos a creernos inmortales. Nos equivocamos en el juicio de nuestras propias obras y en el juicio siempre impreciso de las obras de los demás. Nos vemos en el Nobel, dicen los escritores, como quien dice: nos vemos en el infierno." (p1066)

~~~~~~~~~

Huérfana, he escrito antes. Así me he quedado desde que no me peleo con el ladrillo cada noche. 


"Hay que volver ya mismo, se decía, pero adónde?" (p 270), me digo, como uno de los personajes de "2666". 

4 de febrero de 2017

Aritz corre la Maratón de Londinium por PLAN! Muévelo

9 divagues
La fundadora de mi colegio se llamaba Paula Montalt. Yo tenía un libro que vendían las monjas sobre su vida y que me leí con la yaya mil veces. Luego siguió Fashion, y esto me recuerda que tengo que encontrarlo para leérselo a Mini. Hablaba de una niña "de ojos azules y trenzas morenas" de clase trabajadora que tuvo que ponerse a trabajar a los diez años porque su padre murió. Luego se fue monja y montó una congregación cuyo eslogan-que estaba colgado por las paredes del colegio- era "salvar a las familias educando a las niñas". Qué visionaria Madre Paula. 

El testigo de esa idea lo ha tomado Plan International, cuyas iniciativas siempre me inspiran. Os acordáis de las chicas remeras? Rema-como-una-chica? El Día Internacional de la Niña? La campaña "Porque soy una niña"? 

Pues bien, ahora nuestro amigo Aritz se une al montón que pensamos que educando a las niñas se puede cambiar el mundo y el día 23 del Abril... VA A CORRER LA MARATÓN DE LONDINIUM PARA APOYAR A PLAN.


Es la primera vez que hago esto en el blog, pero me parece una causa tan justa y el esfuerzo de Aritz tan grande que, a los que podáis, pasaros por aquí y apoyad a Aritz y a Plan. ÁNIMO!











1 de febrero de 2017

Qué podemos hacer ante el insidioso avance del facismo?

32 divagues

Qué podemos hacer, la gente de a pie, ante la que está cayendo? 

Primero fue Brexit, ahora es Trump, al que Theresa May corre a coger de la mano y a invitar oficialmente a la isla... poco a poco se va filtrando una ideología que trajo el horror hace menos de un siglo. 



"Algunas veces temo que la gente cree que el fascismo llega como gente grotesca o monstruos que llevan disfraces, como han sido representados infinitas veces los nazis en el imaginario coelctivo. 

EL FASCISMO LLEGA COMO TU AMIGO. 

Restaurará tu honor, te hará sentir orgulloso, protegerá tu casa, te dará un trabajo, limpiará el vecindario, te recordará lo magníficos que un día fuimos, terminará con lo sobornable y corrupto, quitará todo lo que parece que no es como tú.... 

No irrumpe diciendo nuestro programa envuelve milicias, masivos encarcelamientos, gentes en trenes a ninguna parte, guerra y persecución". 


Es el goteo constante, esa manera insidiosa como está ocurriendo todo, y la sensación de que no podemos dejar que la historia retroceda 9cosa que ha hecho, por mucho que nos parezca imposible, en el pasado)

Qué podemos hacer? Qué puedo hacer yo?

Firmar peticiones? Llegará a alguien que casi dos millones de personas en el UK hemos firmado diciendo que no damos la bienvenida a Trump y lo que representa? La carta firmada por más de cinco millones a Trump rechanzando sus políticas? Sirve para algo?

Ir a manifestaciones? Nuestra agenda familiar se empieza a llenar en los siguientes dfines de semana: en contra de la última de Trump, en favor del NHS, en contra del Brexit...

Leer más? ("El que no conoce su pasado, está condenado a repetirlo", esta frase de Santallana, de memoria)

No viajar a los EE.UU.? No ir a congresos, como académicos de este país están haciendo. 

No consumir productos yankis? Como hace un conocido mío, consumir cuanto menos posible en la isla tras el Brexit?

Dar un puñetazo a un nazi? A dónde lleva? 

Divagar? 


Déjame explicarte con danza interpretativa


Cómo explicar mi desazón? 

Maniana vuelvo a mi curso de teatro, así que dejadme que lo intente con danza interpretativa...



27 de enero de 2017

Sal de tu zona de confort: cruza el río de noche y sé un diafragma (Stanislavski 2)

15 divagues
Por aclamación popular, vuelve la sección "Qué hace una bloguera como tú en un curso de teatro (como este)?"

Y la pregunta no es gratuíta: los divagantes, que se dividen entre los "tenéis un tortazo" o "será maravilloso" (viajar al curso de teatro), deben saber que yo misma navego entre esos dos polos: a ratos me río y descubro, y me siento feliz de haberme salido de mi zona de comodidad (a la que la rueda de la vida diaria me tiene subyugada y otros ratos en mi cabeza resuena Barrikada: "Te preguntarás/qué conio hago aquí".

El miércoles pasado el Peda pudo ir a recoger a Mini así que fui con mi colega directa del trabajo al World's End. En el tren él se comió un plátano y yo un trozo de un bocata de salchichón ibérico que hay ahora en Tesco, porque recordad que en Londinium cenamos a las 6:30 y estos días suponen un cierto desconcierto para los estómagos.

En el curso había esta semana más gente, y alguien de la semana pasada falló. La adición más llamativa fue Mark, un chico de veintitantos, de los que ya vienen resabidos de previos cursos o tratamientos psiquiátricos grupales. Desde el principio, Mark compartía mucho y no se cortaba nada.

El profe sigue vistiendo de negro y exudando paz y omm. Comenzamos hablando de la importancia de la respiración: hay que aprender a proyectar la voz desde el diafragma, pienso, pero el profe no lo dice, sino que nos pone en grupos y debemos ser "los pulmones, el diafragma y la caja torácica" y representar la respiración. Unos momentos de confusión en mi grupo hasta que acabamos dos siendo cada lado de las costillas, dos el diafragma, y otros dos los pulmones... y todos moviéndonos a la vez, intentando coordinar los movimientos. Pedrada?

El siguiente ejercicio consite en ponerse en parejas y observar a la tuya desde atrás: cómo están los hombros? el mío tiene uno más alto que otro. Y las manos? El mío las tiene con los punios cerraditos. Hay que empezar a dar toquecitos en el lado izquierdo del cuerpo, empezando por el hombro, y siguiendo para abajo, hasta los pies (yo me salto el culo). Hay que observar cambios en el cuerpo. Luego el otro lado (mi companiero acaba abriendo las manos). Personalemnte, es un rollo hacerlo, pero para distraernos ahí tenemos a Mark. Está recibiendo toquecitos de Ana y comienza a gemir: "mmm ahhh siii másss mmm aaahhh". El profe dice que podemos comunicarnos pero no hablar... Mark suprime el sííí, másss, y sigue con los sonidos guturales. La situación me parece tan surrealista - gente en parejas tapeándose por turnos mientras que uno hace esos ruidos sospechosamente coitales - que me entra la risa. No soy la única: Ana se parte y la gente nos vamos mirando y reímos. Yo me pregunto si Mark quiere que nos riamos con él. O se lo toma tan en serio que está la penia descojonándose de él.

Cambiamos de turno y, como la semana pasada, cuando me dan toquecitos a mí es muy chulo, es relajante y me lleva a pensar cosas. Por ejemplo: hay gente programada para dar, y otros más para recibir? En el mundo masajes, eres de aquellos a los que les encanta darlos, que hacerlo es en sí mismo placentero, o lo haces porque "toca" pero lo que te gusta es recibirlo? O viceversa, eres de los que no les gusta que les toquen? Es como aquello de la metáfora de "los amantes de los perros y los amantes de los gatos" (los primeros, los que quieren que les quieran fácilmente, los segundos que van en pos de ese amor o lo que sea dificil). Todo eso se me ocurre.

Otro ejercicio consiste en echarse en el suelo y "perder el control". El resto del grupo está distribuído a lo largo de ti y juegan con, por ejemplo, tu brazo, que has de dejar "muerto". Lo de las piernas es más dificil porque, como vengo diciendo, pe-san. Me resulta muy dificil concentrarme en los cuatro miembros y la cabeza a la vez. El mejor momento de este ejercicio es cuando me toca manejar la cabeza de Emma, una chica negra que tiene un pelo afro recogido así a lo "Frozen" espectacular. Le digo "siempre quise tocar tu pelo", y la verdad es que es genial... yo que tengo el pelo tan liso, tener esa mata entre las manos... parece que la puedes amasar.

En el círculo final hemos de hablar de nuestras experiencias. Mark toma la palabra para decir que está decepcionado con que nadie se comunicara (hiciera ruidos) en el ejercicio de los toquecitos. Parece enfadado, pero este es un mundo tan extranio, que me pregunto si está en rol. Es como una vez que en la facultad fuimos a clase el día de la Apertura Paralela y el profe nos echó la bronca por los que habían hecho pirola. Luego estaba de conia, y dijo "es parte de la Apertura, el profe se ha de cabrear por la baja asistencia", y nos mandó a la fiesta. Pues aquí igual... estaba Mark interpretando? Ahora y antes?

Cojo el bus (recordemos, desde Worlds End no hay metro que valga), que me lleva por otra ciudad que había olvidado (desde la época en que llegué a la city y hacía cursos de cine, francés, fotografía, yoga... en las tardes-noches). Un bus que se llama 345 y que lleva a gente extrania, rumbo al sur. Todo esto pienso mientras cruzo el Támesis, el Albert Bridge todo iluminado, el siguiente puente a la izquierda, mientras termino mi bocata y reconsidero si Mark estaba actuando.

24 de enero de 2017

"La La Land": No el musical romántico hollywoodiense que parece

15 divagues
El domingo fue un día-senialado (medio efeméride) en nuestra casa: se trataba de la primera vez que íbamos a ver una peli de mayores al cine con Mini.Y es una ocasión porque espero inaugure una actividad regular con ella a medida que crezca.

La peli elegida es de "Certificado 12", con "uso de tacos" como único motivo, (Mo, que la ha visto, corrobora que la peli es blanca blanquísima) así que sostengo la siguiente conversación pre-peli: 
-"Mini, en la peli van a decir algún taco, ya sabes que son palabras de mayores que no puedes decir".
-"Por ejemplo, cual es un taco?"
-"Pues, por ejemplo, cuando dicen... joder"
-"Cómo se dice eso en inglés?"
-"Fuck"
-"Ah, sí, ya he oído esa palabra.. el aitá me ha dicho también otras dos palabras que no puedo decir..."
-"Cuales son?"
-"Oh... shit  and damn" (mierda y maldición)
-(conteniendo la risa): "ah sí, exacto, esas tampoco las digas".

Digo "la peli elegida", pero en realidad la peli nos elige a nosotros: "La La Land" de Damien Chazelle (director de pelis musicales, como "Whiplash"). ?Las razones por las que quiero llevar a Mini a esta peli precisamente? Pues porque es musical, porque habla de los sueños de la gente, porque es un homenaje al "cine clásico"* y porque está ambientada en LA, donde estuvimos hace un par, digo tres! anios ya. Y verdaderamente, la peli es una canción de amor a Los Angeles.

*Homenajes al cine clásico, una estudiante de cine llamada Patricia Preciado nos enseña unos cuantos aquí... una gozada:




Así que el domigo a las 11 de la maniana (plena matiné que se llama) nos presentamos en el Ritzy (mi cine favorito), donde además nos regalan la proyección en la Sala 1, la grande, y preciosa, donde generalmente no me toca ver pelis. Pero hoy sí: y estamos en cuarta fila y en el centro. Genial: en esta sala se celebra el cine.

La primera escena es también una celebración: es LA de la manera que todos la imaginamos. Un atasco inmenso en un nudo de carreteras que van y vienen de la ciudad, y la cámara va paseándose por la hilera de coches, todos con distinta música, que nos dice tanto de los conductores como su ropa, edad, peinado. Entonces, comienzan a salir de los coches y a bailar y cantar. Es una de esas escenas que te lleva a "Fama" o a un musical del West End, con el sol de California ahí arriba. Te sube a ti misma a la grúa (o dron!) que filma desde lo alto. 

Ya en el atasco ocurre el primer chica-conoce-chico, el primer encuentro entre Mia (Emma Stone)  y Sebastian (Ryan Goslin), pero no se dan cuenta. Y además, esta no es una peli romántica chica-encuentra-chico al uso. Hay más. Mia es  camarera en un café pero, como todas las camareras de cafés en LA, que vienen de Minnesota, o Iowa, lo que quiere es ser actriz. Pasea, como todas, de un casting tras otro, donde los entrevistadores cogen el teléfono mientras ella está llorando enmedio de una interpretación.  Sebastian es un pianista de jazz clásico que malvive tocando el piano en restaurantes, donde no le dejan tocar a Charlie Parker precisamente: se marchita entre música blanda y sin sabor, música de ascensor o consulta del dentista. Los dos suenian con que sus carreras despeguen, y entre tanto se conocen. 

Y cuando digo que hay más, es porque uno de los temas que recorren la cinta (si no El Tema) es aquello sobre lo que tantas veces hemos divagado: la dura dicotomía, la decisión entre ser comercial y ser puro, entre vivir y sobrevivir, entre vender y traicionarte. "El jazz que tú amas está muriendo". Innovar o morir. Este tema (lo admito, es también uno de mis temas; lo admito, no es nada nuevo), está muy bien llevado en la peli. El director nos hace sentir la humillación, la decepción, la dureza. 

Mientras tanto, LA está de fondo: fiestas con piscina donde la gente acaba dentro a lo "Gran Gatsby", Mia y Sebastian en las "Watts Towers", el funicular que va al mercado aquel del centro, y, por supuesto, lo mejor de esta ciudad para mí, el observatorio del parque Griffiths, donde los protas no solo ven las vistas, sino que entran, bailan alrededor del péndulo y se sientan en la misma sala del planetarium donde, Mini, vimos las estrellas, con aquella mujer que hablaba con pentámetro yámbico.

#Nota: Potencialmente puedo desvelar parte del desenlace en los siguientes dos párrafos-no leer si vas a verla. 

Para mí, aún hay otro tema tal vez más importante, y habla de las relaciones. Mia y Sebastian se separan en un punto, después de que ella haya sido la única Pepito Grillo que le abría los ojos sobre la traición a su jazz purista, y él la empuje a ir al último casting donde le dan el papel de su vida. En ese momento, han de seguir el suenio por el que han luchado, y así lo hacen. La escena final ocurre tras uno de esos terroríficos "5 anios más tarde", en el que queda claro que Mia es una estrella de Hollywood, casada con un tipo gris y con un bebé, y Seb tiene su soniado club de jazz. Y, como Ilsa entra en el Café de Rick, Mia entra en el club de Sebastian. Y él se sienta al piano y toca su canción, la misma que tocaba en el restaurante -rompiendo las normas-cuando ella entró y quedó en shock hace unos anios. Y con la música de fondo, el director hace un recorrido por el tiempo que no han estado juntos, de cómo hubiera sido si lo hubieran estado, y ese bebé fuera de ambos. Pasa como en Casablanca: que por mil veces que la veas, siempre quieres que Ilsa no coja ese avión; aquí quieres que lo que has visto antes sea un error, y esta vida juntos sea lo que ha pasado. 

Pero no. Y yo estoy llorando desolada cuando Sebastian termina la canción y Mia se va del club, y... entonces Mia le mira, y él la mira, y sonríen. Y (sigo llorando) pero me doy cuenta de que ni uno ni la otra estarían allí si no fuera por su antigua pareja, que en su momento les impulsó, les animó, les dio energía, les retó. Así que, por qué llorar? Por que no acaban juntos en el mismo sofá? El recuerdo de esa persona que te da (o te dio) alas de Theodore Zeldin, y su reconocimento, es algo más con lo que sales de esta peli. Sin él yo no estaría aquí. 

El espectador sale con esto más que celebrar, personalmente, igual que "La La Land" celebra la música, el ser fiel a las ideas, y las estrellas que se ven desde el observatorio de Griffiths.